jueves, 8 de diciembre de 2011

Maihuenia patagónica: volviendo a empezar

He dejado una distancia prudencial antes de volver a publicar nada sobre mi semillero de esta peculiar opuntioidea, antes de que volvieran a morirse como ocurrió la ver anterior... de las cuatro semillas que sembré esta vez (tras tres meses de estratificación en el frigorífico), una no ha germinado, y de las otras tres, una se pudrió y las otras dos de momento parecen estar bien.

Sí, son esos dos "palitos" coloradotes que se ven en la esquina del semillero... están en arena con una capa fina de sustrato universal, y se la mantengo humedecida con unas gotas de agua que le echo de vez en cuando.
El semillero ha estado tapado precisamente hasta hoy, pero una de las maihuenias (la que está más a la esquina) aunque en la foto no se aprecia bien, comenzó a curvarse hacia abajo al chocar con la tapa, así que he decidido colocarle un palito para dejarlo medio abierto (abierto del todo no me atrevo, por el viento y el frío), y como están en la parte exterior de una ventana (en el alféizar), los pongo de espaldas al frío y de cara al cristal, con la idea de protegerlos lo más posible del viento.
De momento las dos que quedan no dan señales de pudrición, pero la otra que tuve llegó a ponerse también así y luego murió... esperemos que estas tengan más suerte.
Sería demasiado que lograra ver alguna vez esta maravilla de flor en vivo y en directo... pero para eso todavía queda, jeje, de momento, el reto es conseguir que estas pequeñajas crezcan y aguanten el duro invierno y las torpezas de su dueña.

¡Ánimo pequeñas!
Rosa.